



El turrón, el producto más especial de la navidad.
Antecedentes
Todos sabemos lo importante que es el turrón en navidad en todas las casas españolas, un producto que nadie echa en falta excepto cuando llega el invierno.
Está claro que lo que le caracteriza es su significado navideño, familiar, pero, si es tan importante en nuestras casas, ¿por qué solo lo comemos durante un mes al año?.
El artículo habla del poco incremento de su consumo a lo largo del tiempo, de su estancamiento y de los problemas que puede traer económica y laboralmente a los cientos de personas que depende de él.
Entiendo que sea algo típico, una tradición, que haya oposiciones a extender su consumo a lo largo del año o incluso en otros formatos, pero esto es un mercado, hay que sobrevivir y adaptarse a las nuevas tendencias y necesidades.
Creo que se deberían modificar un poco esas ligaduras que se tienen al invierno y a lo navideño, no de manera radical, más bien leve, sutil.
Creo que el mercado del turrón tiene más oportunidades de las que se está haciendo uso. Deberíamos replantearnos su carácter estacional y su formato. Para ello propongo que al turrón, tal como lo consumimos ahora, en tabletas, no se le cambie el hecho de consumirlo solamente en navidad, así conservaríamos lo típico, lo familiar.
Sin embargo, adaptaría el formato también al resto del año; todos sabemos que el turrón no es fácil ni cómodo de consumir, viene en paquetes muy cerrados, necesitamos cuchillo y lugar para cortarlo y, aún así, seguimos haciendo un estropicio cuando lo consumimos.
Propuesta
Pues bien, mi idea es crear un formato individual, que en una caja vengan 10 unidades pequeñas, envueltas en su papel, el cual permite su consumo en cualquier lugar y momento del día.
Además, integramos un nuevo concepto del turrón : a partir de ahora, el turrón es un pequeño placer para llevarse a la boca. Es el premio de cada día, tu momento de descanso después de un mal día o una larga jornada. Por otro lado, como ya está preparado para consumir, se acentúa más ese carácter de premio, de placer que te toca, porque lo necesitas y lo mereces.
Ya habrá tiempo de consumir más cantidades y de forma más tradicional durante navidad, pero, ¿por qué no poder consumiéndolo durante el resto del año? También de una manera especial, sabes que no es algo que puedas comer siempre, debido a su alto valor calórico, pero cuando pienses que te lo mereces, ¡ahí lo tendrás!
-Público objetivo: jóvenes y adultos, de entre 25 y 40 años. Son los que se merecen ese premio, ya que cuidan su salud y más después de un largo día de trabajo.
-Slogan: Pequeños placeres

| Escena | Descripción | Sonido |
1 | Mujer joven, de unos 30 años, llega a casa de trabajar. Deja sus cosas encima de la mesa del comedor y se tira en el sofá. Su marido la mira desde la cocina. | Mujer- “Estoy agotada, necesito descansar. |
| 2 | Marido desde la cocina, con aspecto descansado y contento, abre un armario y busca algo en su interior. | Marido- “No te preocupes, creo que tengo algo que hará que te anime |
3 | La mujer, levantando un poco la mirada hacia la cocina, ve como su marido se acerca a ella con algo en la mano. | Mujer- “Cómo me conoces, siempre sabes lo que necesito”. |
4 | El marido se sienta en el sofá con ella y le da la barrita individual de turrón. Ella la coge con cara de complicidad.
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| 5 | Imagen panorámica de toda la escena: mujer y marido en el sofá comiéndose una barrita de turrón, con miradas de complicidad y contentos. | Voz en off: “Turrones Jijona, pequeños placeres” |






El enlace tuvo lugar en la Pocilga creativa, estando presente "Warren" como testigo más importante, estudiantes de la Universidad de Alicante y del CEU de Valencia y grandes profesionales de la agencia Imaginarte.
No faltaron los pétalos, los crispis como arroz, unos atuendos de lo más elegantes y extravagantes (no podemos olvidar que se trata de creativos), magia y, sobre todo, las ganas y la ilusión que se pusieron en este evento.
Fue un acto diferente, divertido y, sobre todo, creativo. Todos disfrutamos del día, ya no solo por la boda, para muchos como yo era la primera vez que pisábamos una agencia de publicidad, un momento mágico en el que lo primero que se te pasa por la mente es pensar que algún día nosotros formaremos parte de todo aquello.



